29 ago. 2017

¿Por qué inglés desde tan pequeños?



En el vídeo que se presenta, Patricia Khul, profesora de la Universidad de Washington, en Seattle, reconocida especialista en la adquisición del lenguaje, nos explica por qué en la infancia más temprana, existe una especial sensibilidad para adquirir los fonemas del lenguaje, en un período crítico que llega hasta los siete años, tras el cual, puede resultar mucho más complejo de adquirir o, en el caso de algunos fonemas, imposible. Desde recién nacidos, los niños saben discriminar entre diferentes idiomas, aunque no sean la lengua materna, sobre la base de información de naturaleza prosódica (la entonación, vocalización y expresividad exageradas que usamos habitualmente cuando hablamos o cantamos a los bebés) y, por ello, existe una mayor disposición para el aprendizaje de un segundo idioma, como pueda ser el inglés, un idioma mucho más complejo que el español a nivel fonético. En algunos aspectos, incluso, ese período crítico es durante el primer año de vida, como demuestra con sus estudios del fonema "R" con niños de habla inglesa y japonesa ¿Habéis oído pronunciar la "R" a un asiático? Además, ese aprendizaje se produce cuando el habla proviene de una persona directamente.

Todo ello invita a pensar que puede resultar muy beneficioso el inicio del aprendizaje de un segundo idioma en los primeros años de vida, como pueda ser el inglés. Para ello, se hace necesario que sean personas nativas o, en su defecto, con alto nivel oral de inglés (lo que podría ser un C1 o superior), aplicando metodologías que utilicen esa prosodia propia de cuando hablamos o cantamos a los niños, para que estos aprendan de manera natural y correcta la fonología de ese segundo idioma.

Este fenómeno también puede explicar por qué los adultos, que empezamos a estudiar inglés en 6º de EGB, en torno a los doce años, tenemos tantas dificultades para aprender la parte oral del inglés (listening y speaking), con sus numeroso matices fonéticos.

A nivel cerebral interviene un circuito que aparece en rojo en el dibujo de abajo. Consiste en una haz de fibras, que son como unos cables, que unen la zona de comprensión del lenguaje (donde pone área de Wernicke), y la zona de producción del lenguaje (hablada y escrita), llamada área de Broca. Ese "cable", llamado fascículo arcuato, está inmaduro en los primeros años de la vida, especialmente en el primer año. Por dicho motivo, se piensa que este hecho podría ser la causa del período crítico que hemos expuesto antes. Quizá también por ello, primero aprendemos a comprender el lenguaje, y después a hablarlo. Aún así , hacen falta más investigaciones para conocerlo mejor.

No se pierdan este interesante y didáctico vídeo de Patricia Khul.




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